Este último episodio de la serie aborda un tema central que a menudo se subestima: responsabilizar a los niños y adolescentes del uso que hacen de los teléfonos móviles. Un smartphone no es un objeto neutro: es una herramienta poderosa, capaz de producir efectos duraderos en uno mismo y en los demás, sobre todo cuando se utiliza sin orientación.
El vídeo muestra cómo, en una situación de ira, frustración o inmadurez emocional, un adolescente puede utilizar su teléfono para herir a otros, difundiendo imágenes, acosando a otras personas, profiriendo amenazas y humillando públicamente a otras personas. Estos actos digitales tienen consecuencias muy reales y a veces irreversibles, tanto para las personas a las que van dirigidos como para los propios autores, que pueden cargar con la vergüenza y la culpa de lo que han hecho durante mucho tiempo.
También pone de relieve la vulnerabilidad específica de los jóvenes a la manipulación en línea, sobre todo cuando ya han cometido un error y se ven atrapados en una espiral de chantaje, presión o miedo. La tecnología digital también puede alterar nuestra relación con la realidad, trivializando la violencia, confundiendo la ficción y el mundo real, y borrando aparentemente las consecuencias.
La capacitación se presenta como un proceso de aprendizaje gradual. Utilizar el teléfono es una habilidad que se adquiere por etapas: estableciendo normas claras, apoyando el uso, observando juntos, hablando, explicando la ley, trabajando la empatía y el pensamiento crítico. Los errores no se consideran faltas definitivas, sino oportunidades educativas, siempre que se mantenga un marco seguro.
Por último, el vídeo nos recuerda el papel esencial de los adultos y los profesionales: crear espacios de prevención, establecer límites coherentes y comprometerse a largo plazo con los jóvenes. Lo peligroso no es el objeto en sí, sino la falta de apoyo. La prevención pasa por construir un marco educativo que permita a niños y adolescentes convertirse en usuarios responsables, capaces de protegerse a sí mismos y de respetar a los demás.